Triglicéridos

Mucho menos comentado que el colesterol, los triglicéridos son otro tipo de grasa en sangre cuyas tasas, cuando son muy altas, pueden favorecer la aparición de enfermedades coronarias y diabetes. Obtenga más información sobre la hipertrigliceridemia y cómo tratarla.

¿Qué son los triglicéridos?

Son grasas o aceites y constituyen la mayoría de las grasas animales y vegetales. Sirven como reserva de energía y cuando están elevados se almacenan en el tejido adiposo y forman la conocida grasa localizada. Se forman cuando la ingesta de carbohidratos es excesiva, provocando que el hígado transforme los azúcares en este tipo de grasas para poder almacenarlos.

Niveles de sangre

Al igual que el colesterol, los triglicéridos se miden por niveles. Cuando la hipertrigliceridemia ocurre sola se llama pura, pero junto con el colesterol alto, se convierte en hiperlipidemia conjugada.

Los niveles son cuatro:

Por debajo de 150 mg / dL: se considera normal

150 a 199 mg / dL - considerado límite (mediana)

200 a 499 mg / dL - considerado alto

Por encima de 500 mg / dL: se considera demasiado alto

Existe cierto desacuerdo sobre qué niveles se consideran normales o límite, por lo que lo ideal es que este resultado sea evaluado por un médico especialista.

Los síntomas

Suele ser asintomático hasta que alcanza niveles muy altos, por lo que es bueno estar atento a los análisis de sangre. Entre los síntomas más comunes se encuentran:

  • Dolor de pecho y / o espalda
  • Respiración irregular
  • Ampollas de colesterol en la piel y los tendones.
  • náusea
  • Vómitos
  • Arco corneal (un círculo blanco grisáceo en la periferia de la córnea)
  • Inflamación del ateroma dentro de los vasos sanguíneos.

Cuando se presenta con hipercolesterolemia, existe un mayor riesgo de enfermedad coronaria, muerte por infarto, enfermedad cardiovascular y pancreatitis.

Causas

Una de las principales causas es una dieta rica en carbohidratos, pero existen enfermedades y afecciones que favorecen su aparición, tales como:

  • Hipotiroidismo
  • Síndrome nefrótico
  • Resistencia a la insulina
  • Predisposición genética
  • Uso de ciertos medicamentos (corticosteroides, diuréticos, anticonceptivos, roacutan, tamoxifeno, etc.)
  • Deficiencia de ciertas lipasas.

Todavía es posible que esté relacionado con alcoholismo, tabaquismo, inactividad física, hipertensión, diabetes, enfermedad renal y síndrome metabólico.

Diagnóstico

Se realiza analizando los resultados de los análisis de sangre del paciente, observando los niveles de triglicéridos y colesterol. También es posible realizar análisis de la función hepática y de orina, o análisis de lípidos.

Tratamiento

Una vez diagnosticada la hipertrigliceridemia, el médico debe orientar al paciente a tomar medidas sencillas pero muy efectivas para reducir este tipo de grasa. La primera es una dieta acompañada de un cambio de estilo de vida a largo plazo, con una disminución en el consumo de dulces, pastas, refrescos y un aumento en la ingesta de verduras y frutas. El azúcar debe reemplazarse con un edulcorante siempre que sea posible, y se debe iniciar ejercicio físico, preferiblemente aeróbico, para mantener el equilibrio de triglicéridos. Las bebidas alcohólicas y los cigarrillos deben reducirse drásticamente o eliminarse por completo si es posible, y en algunos casos se pueden usar medicamentos para controlar la hipertrigliceridemia. La ingesta de fuentes de omega 3 también puede ayudar mucho en este caso.

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