Repelente natural: ¿cómo se hace? Ver recetas

En los últimos tiempos, el uso de repelentes ya no es un motivo de preocupación cuando vamos a parques y se ha convertido en un cuidado diario, descartando posibles manifestaciones de diversos tipos de enfermedades a las que nos hemos enfrentado. Sin embargo, el uso de repelentes industrializados no es una opción viable para quienes necesitan cuidar su piel o son alérgicos a algunos productos utilizados por los principales fabricantes.

Por tanto, una excelente salida es la producción de repelentes caseros, que además de proteger, se pueden elaborar según sus propias necesidades. Vea nuestras recetas y aprenda a protegerse de los insectos que tanto acechan nuestra vida diaria.

Ingredientes para cada proyecto

En la práctica, algunos ingredientes son indispensables para hacer repelente natural. Son principalmente cítricos, citronela, eucalipto y menta. Por sí mismos, estos ingredientes pueden mantener alejados prácticamente todo tipo de insectos.

Y siguiendo esta línea, una receta de repelente natural es la siguiente:

• Hoja de menta;

• hoja de naranja o limón;

• agua hervida natural;

• alcohol

Hierva un vaso de agua, agregue 4 hojas de naranja o limón y 3 hojas de menta. Revuelva bien y tape el vaso hasta que se enfríe. Después de enfriar, cuele el agua (que parece té) y mézclela con una taza de alcohol. Poner en una botella de spray, remover y dejar en el frigorífico. Allí, ya tienes a tu disposición un potente repelente contra moscas, mosquitos, hormigas, pulgas, garrapatas y jejenes.

Un repelente natural fuerte y muy simple.

Teniendo en cuenta los principales problemas con los insectos, el repelente anterior ya puede eliminar la mayoría de los problemas. Sin embargo, supongamos que desea algo más fuerte, un producto capaz de ahuyentar incluso a animales venenosos como arañas, escorpiones, cucarachas y ratones. En este caso, tenemos una receta especial:

Repelente natural para usos intensos

• 1 litro de vinagre de sidra de manzana;

• 100 ml de alcohol;

• Menta, lavanda, menta y romero, todos en la misma proporción de 10 gramos o dos cucharadas;

• 20 dientes;

• Frasco de vidrio con tapa.

Mezclar todos los ingredientes en un frasco y dejar mezclar durante 3 semanas. Diariamente, agite el frasco, permitiendo que las hierbas se mezclen y liberen sus esencias sin gotear. Pasado este tiempo, cuele el líquido, separando las hierbas, que se pueden tirar. Deje el líquido en un recipiente cerrado separado. En una botella de spray más pequeña, llene la mitad de la botella con líquido y el resto con agua. Siempre que use este repelente, use esta proporción de la mitad con el líquido y la mitad con el agua.

Es importante mencionar que este repelente tiene un olor muy fuerte. Sin embargo, cuando se seca, el olor se evapora, dejando solo su efecto.

Una receta facil

Finalmente, una gran solución para cuando necesitas un repelente natural y no tienes nada cerca es usar hojas de menta aisladas y aplicarlo en tu piel. Concéntrese en planchar principalmente en los pliegues de sus brazos y rodillas, así como también en su cuello, brazos y piernas. Con esto podrás mantener alejada gran parte de los insectos.

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