Quiropráctica: ¿Qué es? ¿Cuales son los beneficios? ¿Cómo funciona la sesión?

El método quiropráctico se puede aplicar a cualquier persona, desde recién nacidos hasta personas de edad avanzada. Los quiroprácticos, profesionales capaces de aplicar estas técnicas manuales, se ocupan de todo el sistema neuroesquelético. Sin embargo, los principales problemas que trata la quiropráctica se refieren a lumbalgia, hernia de disco, ciática, tensión muscular, restricciones de movimiento, dolor de cabeza y cuello, dolor y problemas en las principales articulaciones de los hombros, tobillos, codos, rodillas, puños que pueden aparecen repentinamente provocados por la repetición sistemática de movimientos continuos o por posturas incorrectas.

Uno de los diferenciales de la quiropráctica es provocar el autoconocimiento del paciente sobre su propio cuerpo e insertar hábitos de bienestar y calidad de vida para que, en el futuro, el paciente ya no sufra enfermedades antiguas. Por ejemplo, el paciente tiene hábitos de mala postura corporal o no practica ningún trabajo físico durante el día. Las principales posturas consideradas inadecuadas son:

- sentarse torcido con la columna inclinada;

- escriba constantemente y no estire las manos;

- permanecer sentado o de pie durante mucho tiempo;

- no tener el hábito de estirarse.

A partir de las prácticas quiroprácticas, el paciente comenzará a insertar nuevos y buenos hábitos en su rutina diaria y, en consecuencia, tendrá una mejor calidad de vida. Por lo tanto, el método no es solo para quienes ya están enfermos o sufren un dolor interminable, sino también para quienes desean garantizar una buena salud del cuerpo, como forma preventiva.

Como quiropráctica

La quiropráctica o curación mediante técnicas manuales fue descubierta e iniciada por el médico estadounidense Daniel David Palmer, en 1895, en Estados Unidos. En Brasil, la técnica solo comenzó a difundirse en 1992, a través de la creación de la Asociación Brasileña de Quiropráctica. Se estima que actualmente existen alrededor de 90 mil profesionales en este campo en todo el mundo.

Para poder diagnosticar una enfermedad y prescribir el tratamiento exacto, un profesional en esta área necesita una educación superior, y el curso varía de una universidad a otra, de 4 años y medio a 6 años. Entre las asignaturas curriculares existe una vasta formación en ciencias biológicas.

¿Cuáles son los beneficios de la quiropráctica?

Los beneficios dependen de la zona que vaya a tratar el paciente. Los pacientes que buscan un quiropráctico deben tratar el dolor en las articulaciones, las hernias de disco, las complicaciones lumbares, el dolor de cuello y los dolores de cabeza. Personas que están sentadas a diario y durante mucho tiempo, desempeñando las mismas funciones, como taxistas, telemarketers, entre otras profesiones.

Si no se tratan estos dolores, se pueden producir lesiones en los tendones lumbares y las articulaciones. Por eso es fundamental encontrar la causa de estos dolores y tratarlos forma parte de esta práctica aplicada por la quiropráctica. El diagnóstico parte del análisis de la postura del paciente (hábitos, forma de sentarse, etc.), se somete a pruebas ortopédicas, neurológicas y por contacto (tacto) en las zonas afectadas y dolorosas. Las pruebas de laboratorio, como tomografías computarizadas, resonancias magnéticas o radiografías, también pueden ser necesarias para hacer un diagnóstico sobre la causa del dolor y cómo se debe aplicar la quiropráctica.

Cómo funciona la sesión de quiropráctica

Las sesiones ajustan la musculatura y restablecen el correcto movimiento de los músculos. Cuando se realiza correctamente, por un profesional capacitado, la técnica es indolora y sin contraindicaciones y logra brindar alivio y comodidad al paciente. Sin embargo, en pacientes con enfermedad avanzada, discos herniados problemáticos, la aplicación de la quiropráctica puede causar algunas molestias, algunas molestias.

Un poco de cansancio y una sensación de rigidez muscular, inmediatamente después de las sesiones de quiropráctica, son normales y no son un problema. Además de tratar los problemas de la columna y los nervios que la conectan, los pacientes que buscan atención quiropráctica también tratan los trastornos relacionados con la irritabilidad, el estrés, la tensión diaria, entre otros.

Para determinar el número de sesiones que necesita el paciente, el quiropráctico evalúa todo el cuadro clínico, incluyendo cómo reaccionará con las primeras sesiones. Al elegir el tratamiento quiropráctico, el paciente busca un profesional calificado y con experiencia. Es importante que este profesional sea miembro de la Asociación Brasileña de Quiropráctica para darle mayor credibilidad a su trabajo. En el sitio web www.quiropraxia.org.br es posible realizar esta búsqueda de los mejores profesionales.

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